Quinto foro del Diálogo Ciudadano

Política Económica, Bien Común y Diálogo

Quinto foro del Diálogo Ciudadano

El foro contó con la participación de reconocidos especialistas en economía con pluralidad de ideas como el Dr. Walter Agosto (ex Ministro de Hacienda y Finanzas de la Provincia de Santa Fe, diputado nacional Peronismo Federal), el Dr. Ricardo Arriazu (economista y ex Director Ejecutivo Alterno del FMI), la Dra. Alicia Ciciliani (diputada nacional Partido Socialista, ex Secretaria de Trabajo y Seguridad Social de la Provincia de Santa Fe), el Dr. Javier González Fraga (economista, ex Presidente del Banco Central) y el Dr. Alfonso Prat Gay (diputado nacional Coalición Cívica, ex Presidente del Banco Central). La Sra. Silvia C. Callegaro, vicepresidenta de FOPAZ realizó la presentación del Dialogo Ciudadano y  el moderador del panel fue el Dr. Daniel Grinstein, presidente de la Fundación Plus.

La conferencia se basó en cinco líneas temáticas: la institucionalidad y su efecto sobre la economía; la obtención de acuerdos básicos acerca de política económica y política en general, y su repercusión en la economía argentina; propuestas respecto a la lucha por la desocupación, la pobreza y la marginalidad y política social; propuestas para combatir la inflación y, por último, propuestas para el crecimiento a largo plazo.

En cuanto a la inflación, los expositores coincidieron en la necesidad de reconocimiento de su existencia. En este sentido, el Dr. Agosto sostuvo que, pese a las graves consecuencias que provoca −aumento y profundización de la pobreza, incremento de la brecha entre ricos y pobres, y la influencia negativa en la inversión−, la inflación es un tema que se ubica en segundo plano, ya que el argumento utilizado es que sólo afecta a las clases medias y altas o que hay una inflación que es buena. En tanto, el Dr. Arriazu enfatizó que no se convive con la inflación, se la mata antes que ella nos mate y puntualizó que no existe ningún país en el mundo que haya progresado con inflación.

El Dr.González Fraga explicó que el modo de paliarla es a través de dos medidas: una, las políticas llamadas “metas de inflación”, exitosas mundialmente y que implican conducir las expectativas gradualmente hacia abajo; pero afirmó que, para esto, es preciso un reconocimiento del número real de la inflación y la credibilidad del Indec; en segundo término, un ajuste de las políticas fiscales, puesto que considera que el crecimiento inflacionario tiene que ver con los desbordes fiscales, terminar con los subsidios que benefician a los sectores más altos y poner dinero en los bolsillos de la gente para recalentar los mercados.

La preocupación por la inequidad en los destinos de los subsidios fue reafirmada por Alfonso de Prat Gay, quien destacó que los subsidios benefician al 20% más rico de la población, lo cual equivale a un 3% del PBI, mientras que la asignación universal por hijo corresponde a un 0.5% del PBI.

Los panelistas expresaron, de manera rotunda, que, para erradicar la pobreza, no alcanza sólo con el crecimiento económico, sino que, además, resulta necesario aplicar políticas específicas con respecto al mercado de trabajo y la pobreza. Para Arriazu, el crecimiento económico es importante, pero no determinante para acabar con ese flagelo. La lucha contra la pobreza, según González Fraga, puede significar un gran negocio y generar crecimiento económico, una suerte de teoría del derrame al revés, el ejemplo es Brasil, que incorporó 30 millones de personas de la marginalidad al mercado. Por ello, el economista manifestó que sería mucho más urgente, desde el punto de vista de mercado, que los argentinos fuésemos capaces de incorporar a los 12 millones de pobres antes que cualquier acuerdo comercial con otros países.

El Dr. Agosto subrayó que existe una gran distorsión en los datos sobre la pobreza, a tal punto que, si los registros no oficiales diagnostican que las cifras están estabilizadas en un 23% a 25%, para las estadísticas oficiales, establecen que el número cae a la mitad (12%).

Por su parte, la diputada Ciciliani alertó sobre los elevados niveles de pobreza y desigualdad. Asimismo, arguyó que alrededor de un 30%-40% de la población no sólo es pobre por el ingreso, sino, también, en términos sociales, educativos y tecnológicos,  por lo tanto, debe ser un tema prioritario en la agenda pública. Insistió en que “debemos avanzar hacia un programa de desarrollo inclusivo, donde la baja calidad de la institucionalidad y la pobreza son dos factores esenciales que, si no son abordados en su magnitud, redundará en un obstáculo para el desarrollo, que afectará a la economía y a la sociedad en su conjunto”. En consonancia, González Fraga esgrimió que, para llegar a una sociedad más igualitaria, hay que desatar una lucha frontal contra la pobreza y gravar la riqueza como es debido o, por lo menos, desgravarla, ya que, en nuestro país, las diez fortunas recientes más grandes se han hecho a costa del Estado, de no pagar impuestos y de especular.

Por último, cabe resaltar la definición del Dr. Agosto: “el fin último de la política económica es el bien común”. Sin embargo, esto parece estar lejos de cumplirse en la Argentina, mientras persistan los actuales niveles de desigualdad social y que vivamos, como dijo Prat Gay, en un sistema doblemente perverso, que expulsa del sistema a un alto porcentaje de la población, sin acceso a créditos hipotecarios y red de gas, y que, por eso mismo, lo penaliza, es decir, debe pagar dos veces más una garrafa.

 

On junio 8th, 2011, posted in: Noticias by

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